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Mostrando las entradas de junio, 2024

“Las Reflexiones del Sabio Nereus”.

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 Nereus, el viejo sabio que meditaba frente al mar, se levantó y comenzó a hablar. Su voz era como el murmullo de las olas, suave pero incesante. ‘Hay que saber hacerse mayor sin miedo’, —dijo Nereus, mirando al horizonte—, ‘sin añorar el pasado, hay que envejecer con dignidad. Sin vergüenza, sin pedir permiso, sin hacernos daño’. Sus palabras flotaban en el aire, llevadas por la brisa marina. ‘Hay que saber’, —continuó Nereus, su mirada perdida en las olas—, ‘que no nos hacen viejos los años, que con el tiempo nos salen arrugas, pero también nos salen por haber reído, por disfrutar del sol y del viento, de los viejos amigos y de los buenos ratos’. Las gaviotas graznaban en la distancia, como si estuvieran de acuerdo con sus palabras. ‘Hay que saber’, —dijo Nereus, su voz llena de la sabiduría de los años—, ‘que la felicidad no se maquilla, que por viejo que sea, el corazón nunca estará arrugado, que el amor verdadero no es el amor inmediato’. Las olas rompían contra las rocas, mar...

"La Libertad en la Tempestad"

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  He aquí la narrativa en un tono más formal, en boca del viejo Nereus, hombre sabio que medita al frente del mar y comparte sus consejos: «En las riberas del vasto océano, donde las aguas infinitas se funden con el horizonte, se encuentra el anciano Nereus, custodio de los misterios marinos. Su mirada, curtida por los años y las mareas, refleja la sabiduría acumulada a través de una vida de contemplación y descubrimiento. Con voz solemne y serena, semejante al rumor de las profundidades, Nereus imparte sus enseñanzas a quienes se acercan a escuchar sus palabras: "Escuchadme, mortales, y atended a la voz de la experiencia. Si anheláis la embriaguez de la vida, el éxtasis del deleite, debéis aceptar también la resaca que inevitablemente le sigue. Si ansiáis el sol radiante de los sueños y las bellas fantasías, abrazad asimismo la suciedad y el hastío que a veces nos envuelven. Todo reside dentro de vosotros, el oro y el barro, el placer y el dolor, la risa infantil y la angustia mo...