“Las Reflexiones del Sabio Nereus”.
Nereus, el viejo sabio que meditaba frente al mar, se levantó y comenzó a hablar. Su voz era como el murmullo de las olas, suave pero incesante. ‘Hay que saber hacerse mayor sin miedo’, —dijo Nereus, mirando al horizonte—, ‘sin añorar el pasado, hay que envejecer con dignidad. Sin vergüenza, sin pedir permiso, sin hacernos daño’. Sus palabras flotaban en el aire, llevadas por la brisa marina. ‘Hay que saber’, —continuó Nereus, su mirada perdida en las olas—, ‘que no nos hacen viejos los años, que con el tiempo nos salen arrugas, pero también nos salen por haber reído, por disfrutar del sol y del viento, de los viejos amigos y de los buenos ratos’. Las gaviotas graznaban en la distancia, como si estuvieran de acuerdo con sus palabras. ‘Hay que saber’, —dijo Nereus, su voz llena de la sabiduría de los años—, ‘que la felicidad no se maquilla, que por viejo que sea, el corazón nunca estará arrugado, que el amor verdadero no es el amor inmediato’. Las olas rompían contra las rocas, mar...