“El Bordado de la Existencia”.
Se aclara la garganta y adopta una expresión sabia y serena. Así es, mis amigos. Yo soy Nereus, el anciano sabio que mora en estas playas desde tiempos inmemoriales. Permitidme compartir con vosotros algunas reflexiones sobre la vida y la muerte, mientras contemplamos la inmensidad del mar frente a nosotros.
Hace una pausa y mira al horizonte con ojos soñadores "Cada soplo de aire que inhalamos impide que nos llegue la muerte que constantemente nos acecha. Es una danza eterna entre la vida y la inevitable partida. En última instancia, la muerte debe triunfar, pues desde el nacimiento se ha convertido en nuestro destino y juega con su presa durante un breve lapso antes de devorarla. Sin embargo, proseguimos nuestra vida con gran interés y solicitud durante el mayor tiempo posible, de la misma manera en que soplamos y hacemos una burbuja de jabón lo más grande y larga posible, aunque con total certeza de que habrá de reventar."
Sonríe con melancolía "Podemos comparar la vida con una tela bordada cuyo lado derecho vemos durante la primera mitad de la existencia, y el revés, en la segunda. El revés no es tan hermoso, pero sí mucho más instructivo porque nos permite advertir cómo se entrelazan los hilos en la trama. Sólo cuando envejecemos y nos acercamos al final del camino, comprendemos los patrones y los misterios que forjan nuestro destino."
Aspira profundamente la brisa marina Amigos míos, disfrutemos de este momento efímero, de las maravillas que nos rodean. Pues al final, la vida es un suspiro, una burbuja de jabón que se desvanece en el vasto océano de la eternidad.
Nereus se acomoda en su asiento y prosigue con su sabia plática, su voz grave y profunda resonando con los ecos del mar
"La existencia humana es un periplo breve pero intenso, una miríada de experiencias entretejidas con los hilos del destino. Cada soplo de vida que inhalamos no es más que un momentáneo respiro en el inexorable avance hacia la última morada. Y sin embargo, en ese brevísimo lapso, nos aferramos con uñas y dientes a prolongar ese dulce néctar de la consciencia el mayor tiempo posible."
Dibuja figuras en la arena con una rama
"Imaginemos que esta figura es el ciclo de la vida. Comienza con un punto, el nacimiento, y se expande en vastas espirales que representan nuestro crecimiento y evolución. Pero inevitable e inexorablemente, las espirales han de contraerse hasta converger en un solo punto: la muerte. Es un camino cíclico que todos debemos recorrer, un viaje de partida y retorno al gran misterio del cual procedemos."
Alza la mirada hacia las infinitas olas rompiendo en la playa
"Por eso debemos atesorar cada instante, cada experiencia, por pequeña o grande que sea. Pues son los mosaicos que componen el vasto tapiz de nuestras vidas. Aún los momentos más penosos o difíciles tienen su razón de ser, hilvanando enseñanzas y perspectivas invaluables en el reverso del bordado que sólo apreciamos al final."


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