"Notas de un Corazón Sin Edad"
"Mortales, acercaos y escuchad las palabras de este anciano cuya sabiduría se extiende vasta como los mares infinitos. Algunos se atrevieron a decirme: '¡Te estás volviendo viejo! Has dejado de ser tú, te estás volviendo amargado y solitario.'
Pero yo, Nereus, dios de las aguas saladas, respondí con la solemnidad de las mareas: 'No, no me estoy volviendo viejo, me estoy volviendo sabio.'
He dejado de ser lo que a otros agrada, para convertirme en lo que a mí me place. He dejado de buscar la aceptación de los efímeros para aceptar mi propia esencia eterna. He dejado tras de mí los espejos mentirosos que engañan sin piedad.
No, no me estoy volviendo viejo, me estoy volviendo asertivo, selectivo de los lugares que piso, de las almas que me rodean, de las costumbres e ideologías que abrazo en mi corazón antiguo.
He dejado ir apegos, dolores innecesarios, personas cuyas presencias ya no nutren mi espíritu. No es por amargura, es simplemente por la salud de mi ser milenario.
Dejé las noches de fiesta por insomnios de aprendizaje. Dejé de vivir historias banales y comencé a escribir las grandes epopeyas del mundo. Hice a un lado los estereotipos impuestos por mortales necios.
Dejé de usar máscaras para ocultar mis heridas, ahora llevo el conocimiento que embellece mi mente imperecedera y mi alma inmortal.
Cambié las copas de vino por el néctar del saber, me olvidé de idealizar la vida y comencé a vivirla en toda su cruda verdad.
No, no me estoy poniendo viejo, pues llevo en el alma la lozanía de las eternas primaveras marinas, y en el corazón la inocencia de quien a diario se descubre a sí mismo.
Llevo en las manos ancestrales la ternura de un capullo que al abrirse expandirá sus alas a reinos inalcanzables para aquellos que sólo buscan la frivolidad de lo material.
Llevo en mi rostro milenario la sonrisa que se escapa traviesa al observar la simplicidad de la vida, de la naturaleza imperecedera. Llevo en mis oídos el trinar de las sirenas alegrando mi andar eterno.
No, no me estoy volviendo viejo, me estoy volviendo selectivo, apostando mi tiempo a lo intangible. Reescribiendo los cuentos que alguna vez me contaron, redescubriendo mundos, rescatando sabidurías de viejos libros que a medias páginas había olvidado.
Me estoy volviendo más prudente, he dejado los arrebatos que nada enseñan a las almas jóvenes. Estoy aprendiendo a hablar de cosas trascendentes, estoy aprendiendo a cultivar conocimientos, estoy sembrando ideales y forjando mi destino inmortal.
No es la vejez lo que me hace caminar lento, es para observar la torpeza de los mortales que a prisa andan y tropiezan con el descontento. No es la vejez lo que a veces me hace guardar silencio, es simplemente porque no a toda vaga palabra hay que hacerle eco.
No, no me estoy poniendo viejo, ahora estoy comenzando a vivir lo que realmente interesa a un dios eterno e imperecedero como yo. Escuchad mis enseñanzas con vuestros corazones abiertos y que la sabiduría impregne vuestras almas."

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