"Más Allá del Horizonte: El Viaje que Termina Donde Comienza"
—Como un río que serpentea entre los recovecos del alma, la vida nos arrastra inexorablemente hacia nuestro interior. Nos empuja a apartar la mirada del mundo exterior y a contemplarnos a nosotros mismos, como si fuéramos un espejo que refleja nuestras más profundas verdades.
—Quizás debamos chocar una y otra vez contra los espejismos del afuera, cual mariposas atraídas por una luz engañosa. Pero al final, irremediablemente, no nos quedará más remedio que volver a nuestro ser y reconocer en sus profundidades la fuente primigenia, el manantial del que brota todo lo demás.
Llegará el momento en que tendremos que detenernos. Cesar nuestro eterno vagabundeo en pos de una felicidad esquiva, de un amor que se nos escurre entre los dedos como arena fina. Esa búsqueda incesante de cariño, aceptación, comprensión y escucha tendrá que llegar a su fin algún día. Porque nada de lo que encontremos allá afuera podrá satisfacernos por mucho tiempo.
Nuestras heridas seguirán abiertas, sangrando silenciosamente. Y nuestra sed de amor y aceptación crecerá como un desierto que se expande sin límites.
—¿Acaso aún no comprendemos que la respuesta no está en el exterior?
—¿No vemos que "afuera" es tan solo el reflejo de lo que llevamos "dentro"?
—Mientras nuestro mundo interior sea un caos de emociones turbulentas, el exterior no podrá sino reflejar ese mismo desorden. La clave de todo yace en nosotros mismos: en nuestro propio amor, en nuestra capacidad de aceptación y comprensión.
—La vida, paciente maestra, nos llevará una y mil veces al punto de partida. Nos hará girar en círculos hasta que por fin comprendamos la lección. De nada servirá seguir jugando al juego de las culpas, dividiendo el mundo en buenos y malos, o lamentando nuestra mala suerte.
—Siempre volveremos al principio. A nosotros mismos. Solos, sin nada ni nadie a nuestro alrededor que pueda llenar ese vacío que nos carcome por dentro. Hasta que un día, como quien despierta de un largo sueño, descubramos que aquello que tanto buscábamos estaba en nuestro interior desde el principio. Que somos nosotros mismos el tesoro que anhelábamos encontrar.

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